Faisán



Hablar sobre El Faisán

El nombre de esta ave del orden de las gallináceas deriva del latín y su significado es “pájaro del río Faris”. El faisán es un ave de caza cuyo medio natural es el sotobosque o bosque húmedo, aunque la especie ha llegado a un cierto grado de domesticación. Como todas las especies de caza menor, el faisán sólo puede cazarse en nuestro país en épocas determinadas, ya que es objeto de un período de veda que suele extenderse desde finales del invierno hasta comienzos del otoño siguiente. Sin embargo, los faisanes criados en granja pueden adquirirse durante todo el año. Los cazadores, por su parte, suelen asegurar que la carne de caza es más sabrosa en la estación invernal que en verana, pero es difícil confirmarlo. En cuanto al sabor, la carne de faisán es muy parecida a la de la perdiz.


Calorías

La mayor parte de las proteínas que se consumen en la dieta occidental provienen de alimentos de origen animal. El faisán pertenece a este grupo y sus proteínas son de elevado valor biológico, ya que contienen una gran cantidad de aminoácidos esenciales. El potencial calórico del faisán depende , en gran parte, de la forma en que se prepare. Por ejemplo, su carne asada aporta a la dieta 100 calorías por cada 100 gramos. En otras formas de preparación su alto nivel calórico es más elevado y, por tanto, no es un alimento recomendado en el régimen de aquellas personas que padezcan de obesidad e hipertensión.


Vitaminas

El faisán añade a nuestra dieta considerables cantidades de potasio, de calcio y hierro. Por todas estas razones, se le considera un alimento muy completo.


Consejos

Siempre se ha considerado al faisán como un plato de categoría y está presente en los menús más refinados por el excelente sabor de su carne. Los gastrónomos prefieren la hembra del faisán o faisana por considerar su carne más suculenta y tierna que la del macho. Antes de prepararlo, el faisán necesita una mortificación, es decir, estar colgado al aire durante 3 o 4 días. Gracias a ello, la carne del ave se vuelve más tierna y adquiere su sabor y aroma característicos. Se deben colgar las piezas por el pico, sin desplumar y sin quitarles las vísceras. Sabremos cuándo está listo para ser cocinado cuando las plumas se desprendan con facilidad. El faisán admite múltiples recetas, siempre asado y luego salseado. Es aconsejable servir junto al faisán un vino con bastante cuerpo.

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