Espinaca



Hablar sobre La Espinaca

La temporada óptima para esta hortaliza de origen persa abarca los meses de diciembre, enero, febrero y marzo. Existen variedades de invierno de hoja ancha y de verano de hoja más pequeña, ya que en esta época alcanza mayor desarrollo.


Calorías

El poder energético de las espinacas es muy bajo: de 20 a 25 calorías por cada 100 gramos.


Vitaminas

Es uno de los vegetales de mayor riqueza vitamínica, ya que es muy alto su contenido en vitaminas A, B y C, también presenta un elevado índice de caroteno (provitamina A) similar al de las zanahorias, teniendo asimismo un pequeño porcentaje de vitaminas E y K.


Propiedades

Por su riqueza en fósforo, magnesio, potasio y hierro, constituye un estupendo regenerador de los glóbulos rojos. Es laxante y también se le atribuyen propiedades anticancerosas. Esta hortaliza es muy aconsejable en la dieta de niños y anémicos y es ideal para convalecientes, ancianos y mujeres embarazadas y personas con agotamiento. Es un alimento excelente para quienes sufren estreñimiento. Por el contrario, resulta contraindicada en casos de artritis, nefritis, gota y reuma.


Consejos

A la hora de elegir las espinacas escoge las de hojas tersas y firmes, que deben ser además quebradizas y rechaza las estropeadas por la influencia del clima o por la acción de los insectos. Las que muestran un escaso desarrollo es posible que no estén lo suficientemente maduras y carezcan de sabor. Por el contrario, las de gran tamaño suelen ser bastas y pesadas por lo que tienen más desperdicio. Las espinacas toleran muy bien la refrigeración y la congelación por lo que el consumo ha aumentado muchísimo ya que se ha generalizado su comercialización como producto congelado. El tiempo de cocción de la espinaca, es corto, no sobrepasa los 5 minutos en agua hirviendo y conviene sumergirla en un mínimo de líquido salado para que no es dispersen sus elementos nutritivos. Para las espinacas congeladas hay que seguir las instrucciones del fabricante. Una vez cocidas, hay que escurrirlas muy bien. Para conservar su intenso color verde es bueno mantener un hervor continuo y, una vez hechas, enfriarlas rápidamente bajo el grifo de agua fría. Crudas forman parte de ensaladas y zumos, que mantienen intactas todas sus propiedades nutritivas. Cocidas se emplean en la elaboración de purés, pasteles y cremas.

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