Cordero



Hablar sobre El Cordero

Se conoce con el nombre de cordero a la cría de oveja que aún no ha cumplido el año de edad. A partir de entonces a la hembra se la llama oveja y al macho, carnero. Su coste, la estacionalidad y la costumbre de reservarlo para grandes celebraciones han supuesto durante mucho tiempo la limitación de su consumo habitual; no obstante, la industria alimentaria y más concretamente los avances en el terreno de la congelación permiten hoy en día una presencia constante en los mercados a un precio muy razonable. El cordero es un alimento de gran tradición que destaca por su carne tierna, fuerte y sabrosa. El cordero según la edad de matanza recibe nombres distintos: el lechal es el animal alimentado sólo con la leche y sacrificado antes de llegar al mes y medio. Su peso oscila entre los 4 y los 6 kg. Es el más apreciado y también el que suela ser más caro; el ternasco es el que se sacrifica antes de los cuatro meses y su peso es inferior a los 13 kg. La carne está mas hecha que en el caso anterior, es de color más intenso, algo menos tierna y además contiene mayor cantidad de grasa; el cordero pascual vive entre cuatro y doce mesas y su peso en canal no sobrepasa los 8 kg. Es el más fácil de encontrar.


Vitaminas

La carne de cordero es nutritiva y de fácil digestión, rica en proteínas de primera calidad y con un elevado contenido graso, proporciona de este modo un gran valor alimenticio. Además, ofrece a la dieta vitaminas, sobre todo del complejo B, sales minerales (fósforo y hierro) y pocos hidratos de carbono.


Propiedades

Está recomendada muy especialmente en la alimentación infantil, porque favorece el crecimiento en los primeros años de vida. Por el contrario, no está indicada para casos de gota o insuficiencia renal.


Consejos

Al comprar cordero debemos elegir carne magra de color rojo brillante. La grasa debe ser blanca y cremosa. Los huesos deben estar húmedos y blancos en las articulaciones. La carne del cordero se vende con la grasa, ya que el pequeño tamaño del animal no permite separarla como ocurre en otras especies. Las piezas más apreciadas y caras son la pierna, la paletilla y las chuletitas, pero también son interesantes la falda, el pecho, las manos, el pescuezo y el rabo, que sirven para guisar, estofar y preparar menestras y arroces. Las piezas más tiernas se pueden cocinar a la parrilla o al horno y las menos tiernas, pero más sabrosas, estofadas o guisadas.

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