Brécol



Hablar sobre El Brécol

Se trata de una hortaliza crucífera, miembro de la familia de la mostaza. Aunque procede de la misma especie silvestre que dio origen a las coles y coliflores, se diferencia de éstas en que su forma es menos apretada y tiene varios brotes o ahijados que terminan en botones florales o pellas, formando una cabeza de forma irregular y aplanada como si fuera un paraguas. Sus hojas pueden ser de colores diferentes y van del verde oscuro azulado al rojizo o morado. En climas templados se pueden conseguir dos cosechas al año: la primera plantación tiene lugar después de las últimas heladas y la segunda en verano; su recolección se produce entre octubre y mayo.


Calorías

Como otras verduras de su misma familia, este alimento tiene un contenido calórico muy bajo, aportando a la dieta tan sólo 30 calorías por cada 100 gramos.


Vitaminas

Como cualquier otro alimento de origen vegetal, el consumo del brécol aporta al organismo cantidades importantes de celulosa, minerales y vitaminas. Es rico en vitaminas A, B, C, teniendo en su composición abundantes cantidades de sodio, hierro, magnesio y calcio.


Propiedades

El brécol es un alimento indicado en dietas de adelgazamiento debido a la escasa cantidad de calorías que aporta y es beneficioso para las infecciones por su alto contenido en vitamina C. Como todas las verduras que contienen abundante fibra, disminuye la absorción intestinal de colesterol y previene la aparición de cáncer de colon. Aquellas personas que tengan el estómago delicado o que padezcan trastornos gastrointestinales deben ir con cuidado a la hora de consumir brécol, ya que su digestión en ocasiones no es fácil, debido sobre todo a su elevada cantidad en fibra, lo que, en ocasiones, favorece la aparición de gases.


Consejos

Aunque cuando está muy tierno se puede consumir en crudo –formando parte de una ensalada-, la manera más habitual de prepararlo es hervido o guisado, como plato individual o como guarnición de carnes y pescados. Una de las ventajas del brécol es que no despide olor al cocinarlo. Al adquirirlo, debes desechar las cabezas lesionadas o aquellas que muestren señales de deterioro, pues habrán perdido parte de sus propiedades nutritivas.

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